El miedo a volver

Ahora que proliferan bodas, bautizos, comuniones y eventos varios, he comenzado a notar algo de lo que no había sido consciente. El miedo a volver a esos sitios donde tendrás que socializar y la gente te hará preguntas que no deseas contestar  y que no te hacen ni puñetera gracia. Detecté este miedo tras analizar varias conversaciones después de Semana Santa. Soy más que consciente de mi  notable aumento de peso en los últimos tiempos y en cómo ha cambiado tanto mi físico como mi forma de ser. Por ello, ha cambiado mi forma de tomarme las cosas también.

Antes, cuando tenía un escaso aprecio hacia mi persona y pensaba en estas ocasiones, temía que me preguntaran por esa pareja que nunca llega, por el trabajo soñado que tampoco y casi siempre, algún comentario relativo a mi figura. En este proceso en el que intento quererme cada día más y no permitir que nadie me dañe, lo único que me preocupaba en esta ocasión era ponerme guapa por dentro y por fuera. Y mentiría si os dijeran que no me preguntaron, porque vaya si lo hicieron. Pero alguno que otro quizás se lo piense antes de preguntarme otra vez. A veces con el mismo descaro, pero con más educación, otras veces hasta siendo soez pero a todos contesté con seguridad y sin sonrojarme.

Años me ha costado poder hacer algo que es tan simple. ¿Por qué si tu me preguntas algo indiscreto  soy yo la que tiene que sentirse mal? Hace pocos días,  alguien muy cercano  me ha preguntado casi a bocajarro que cuando pienso ponerme a régimen ( persona que por supuesto nada sabe de mis hábitos de vida ) y  mi respuesta ha sido: cuando me salga de la nariz ( un poco menos fina, he de reconocerlo). Esa misma persona ha dicho, quien pregunta lo que no debe escucha lo que no quiere. Pues eso. ¿Tan difícil es cerrar la boquita o tener un poco más de tacto? Todo el mundo está librando en su interior batallas que el resto del universo desconoce y por eso hay que ser amable siempre. Por eso, desde aquí os pido que regaléis palabras bonitas a todo y no seáis indiscretos con vuestras preguntas que pueden hacer mucho daño aunque no lo pretendamos. A cuidarse!

3 Comments

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  1. 1
    Bolaboo

    Cuenta siempre con nuestra sonrisa, nuestros comentarios (amables) y con nuestra presencia (física o digital).
    Por desgracia, nuestra sociedad está cargada de muchos “cuándos”, los cuáles y como bien dices, pueden esconder muchas batallas: ¿cuándo os casáis? ¿cuándo vais a iros a vivir juntos? ¿para cuándo el bebé?…..
    Mucho ánimo con esas batallas Macarena que seguro que sales vencedora 😘…..y que nada ni nadie te diga lo contrario.

    • 2
      Macarena

      Muchas gracias amoresss!! Sii yo ya me siento ganadora por haber perdido ese miedo, pero quiero que la gente piense lo de ponerse un puntito en la boca! Besos!

  2. 3
    S.E.

    Estimada M.F.L., en primer lugar, pedirle disculpas por haber roto mi compromiso con Vd. en venir a diario a verla y leerla en su página. En mi defensa argumentaré que esta última semana en mi editorial ha sido frenética y rimbombante. No obstante, aquí me tiene de nuevo. Aprovecharé los pequeños momentos de calma del día para continuar su lectura y hacerle llegar mi opinión sobre los temas variados que nos propone.

    Con respecto a su nueva confesión decirle que todos nos hemos visto en alguna ocasión en su misma piel. Si es usted gordibella le preguntarán qué desea hacer con los kilos de más, pero si es Vd. un flacobello, igualmente le preguntaran por qué lo es. Como nunca lloverá a gusto de todos, mi recomendación, como en otra ocasión, es que al menos llueva para usted, tormentas y chaparrones, todo lo que desee, pero siempre desde su placer egocéntrico, pues nadie más debe quererse tanto como Vd para poder llegar lejos y alcanzar la felicidad.

    Darle la enhorabuena por su tajante respuesta a su conocido, que seguro que la próxima vez pensará mejor qué preguntar a una dama.

    Un cálido abrazo de junio, S.E.

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